Al llevarlo a la perrera, nadie lo quería adoptar, al parecer por que tenía un aspecto muy descuidado.
La ley de Los Angeles es muy estricta: si un perro no encuentra casa en 40 días, se sacrifica.
Una peluquera especializada de Beverly Hills decidió darle un baño y cortarle el pelo. El resultado lo dice todo: ¡Charlie fue adoptado en 2 días!
Recuerde las apariencias engañan.
Vea el video de la transformación aquí: