La retención de líquidos, también conocida como edema, ocurre cuando el cuerpo acumula líquido en los tejidos, dando lugar a hinchazón en diferentes partes del cuerpo. Las áreas más comunes afectadas por la retención de líquidos son las piernas, los tobillos y las manos. Esta condición puede ser causada por factores diversos, como una dieta alta en sodio, cambios hormonales, problemas renales o problemas circulatorios.
Algunos signos comunes de retención de líquidos incluyen la hinchazón visible en manos, pies, tobillos o piernas; aumento de peso repentino, ya que puede causar un aumento temporal en la balanza debido al peso adicional del líquido retenido; se puede experimentar una sensación de pesadez o rigidez en las extremidades afectadas; dificultad para mover anillos o pulseras y presión en la piel, para esta última si presionas suavemente la piel en áreas hinchadas, es posible que notes una marca temporal que indica retención de líquidos.
La retención de líquidos puede hacer que la báscula muestre un aumento de peso, pero es importante distinguirlo del aumento de peso real causado por el aumento de tejido adiposo o grasa corporal.
Diferencias:
• Duración del aumento de peso
La retención de líquidos suele ser temporal y puede disminuir en pocos días, mientras que el aumento de peso debido a la grasa corporal es más prolongado y requiere cambios en la dieta y el ejercicio para reducirlo.
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• Distribución del peso
La retención de líquidos generalmente afecta áreas específicas, como las extremidades, mientras que el aumento de peso real afecta al cuerpo en general.
• Factores desencadenantes
La retención de líquidos puede estar relacionada con hábitos alimenticios, cambios hormonales o problemas de salud, mientras que el aumento de peso real está directamente vinculado al consumo excesivo de calorías y la falta de actividad física.
• Cambios en la apariencia física
La retención de líquidos suele manifestarse como hinchazón visible en ciertas áreas del cuerpo, mientras que el aumento de peso real puede verse en todo el cuerpo y afectar la silueta general.
Si sospechas que estás reteniendo líquidos o has experimentado un aumento de peso, es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso, sin embargo, algunas medidas generales para abordar este tema son:
• Reducir el consumo de sodio
• Elevar las piernas durante unos minutos varias veces al día
• Realizar actividad física
• Evitar estar de pie o sentado durante largos período
En cuanto al aumento de peso real, lo más recomendable es llevar un estilo de vida saludable que incluya una dieta balanceada y actividad física regular.
Además, un nutricionista te podrá ayudar a diseñar un plan personalizado y efectivo para alcanzar tus objetivos.