Un divorcio también llegó de manera tempranera a su vida. Esto le causó una gran depresión, la cual quiso cubrir con trabajo y con diversas ocupaciones como tratando de olvidar las preocupaciones.
Aseguró además que tuvo que tomar medicinas para , hasta que tuvo una enfermedad autoinmune. Continuó trabajando para superar su depresión después de su separación.
Según mencionó Carolina, después de su primer divorcio, apareció en su vida el actor, presentador y humorista Juan Manuel Correal, quien la invitó a salir y hoy día es su compañera de vida. Al año de novios le propuso matrimonio y un año más tarde se casaron. Pese a esto, Carolina Ortega continuaba con su adicción a su trabajo y fue específicamente el insomnio y la migraña que la llevaron a internarse en una clínica durante 4 días.
Le dieron 15 días de incapacidad e increíblemente no aceptaba el hecho de ‘parar’. Fue entonces cuando tomaron la decisión de convertirse en padres con Juan Manuel Correal. Después de una serie de exámenes, a Carolina le encontraron un cáncer grado 3 con posibilidad de metástasis.
En ese momento, los planes de Carolina cambiaron drásticamente. Oró y le pidió a Dios una segunda oportunidad. “Fueron 8 meses de muchos procesos y cuando ya lo cuento solo puedo hacerlo con una sonrisa. Ahí no acaba mi proceso de pulir ese diamante. Pasé por el horno 10 años. Después de este cáncer pierdo un ovario, prendo la trompa y luego me encuentran un quiste en un tercio seno, pierdo el apéndice y la vesícula (…) Pasan una serie de cirugías y pierdo una cantidad de órganos cuando toda la vida he sido una mujer tan sana”, se cuestionaba Ortega.
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